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Aún no aprendía a hablar cuando ya tocaba el piano:

 
Me costaba entender el mundo, y la música era mi forma de conectarme, era mi compañía , mi guía, mi canal de expresión . Mi vida estaba poblada de música a través de los ritmos, de lo que había en mi entorno, del piano, la guitarra y mi voz. Me expresaba musicalmente en relación a las cosas, situaciones y personas.
 
De pequeña actuaba en obras cantando, hacía y hago música en vivo y también grabada para teatro, tv, cine . Por lo que la música que hago evoca imágenes.  
 
No me interesaba meterme en los círculos convencionales que tenían reglas, ni los títulos, ni quedar bien, ni las apariencias. Lo que siempre me interesó fue la creatividad. No me preocupaba de mi físico ni de la fama.
Al no lograr sonar en las radios ni expandir lo que hacía, ni ganar dinero, muchas veces a pesar de saber que tenía talento, quise dejar la música, sin comprender para qué tenía este talento. 
 
Hoy ya he acogido todo este pasado, y acepto el mundo que veo y vivo tal como es, no me revelo, sabiendo que partiendo por mí es donde he de ayudar con mi granito de arena a cambiar el mundo. Y desde este lugar es que canto, toco piano, produzco y compongo además de canciones, música para películas documentales. Siento que llegar a un bienestar, a una dulzura interior es importante. Y con la música se me lleva a vivirlo y sentirlo. Todos podemos dejar de estar bien en algún momento, y la música puede ayudarnos a estar mejor.
 
El arte da bienestar, abre los corazones. Ese es mi live motiv.
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